
Un solo hombre, una sola persona, un único voto distante en todo sentido de lo que es esta provincia decidió que la Copa América 2011 se jugase en Santa Fe, y no en Rosario.
Santa Fe es una de las ciudades más importantes de la república, y yo no estoy poniendo en tela de juicio su capacidad para albergar dicho torneo, pero de todas maneras me gustaría analizar los motivos por los cuales una ciudad 1/3 más chica, y casi sin historia futbolística se alza con la sede por encima de Rosario, y tal vez así comprender por qué nos pasa lo que nos pasa.
Según Grondona, las peleas entre los dirigentes de Central y Newell’s, ocasionadas por la dirigencia canalla antes del clásico fue el detonante. Pero la realidad es otra muy diferente. La decisión unilateral de Grondona para dejar a nuestra ciudad (Sede de 3 de los 7 partidos de Argentina en el mundial ‘78) sin estadio para la copa se centra en la rapidez de los santafesinos para concentrar sus esfuerzos en convencer a Don Julio. Y es acá en donde debemos detenernos los rosarinos para hacer autocrítica, pues mientras los santafesinos ponían en orden los papeles y luchaban por la sede, nosotros sólo estabamos pendientes de lo que ocurría en el clásico. Hay que reconocer que nuestro intendente Miguel Lifchitz se durmió al igual que los directivos de la liga y los clubes rosarinos más importantes. Tampoco escuché ni leí en ningún medio que alguien hiciese hincapié en uno de los problemas que siempre tuvo nuestra ciudad a nivel deportivo, la enorme falta que nos hace un estadio municipal y neutral para albergar grandes eventos.
Messi, Maxi Rodriguez, Heinze, Burdisso (Newell’s); Papa, Di María, Lavezzi (Central) y nada menos que Javier Mascherano (Renato Cesarini) son algunos de los aportes que Rosario hace a una selección que cada día parece representarla menos.
La desición es injusta y priva a la ciudad más futbolera y apasionada del país de ver y alentar al “Equipo de todos”. No nos preocupemos rosarinos, que con esto último sin lugar a dudas dentro de dos años, no seremos los únicos que salgamos perdiendo.
Germán Gilio
http://www.germangilio.com.ar/